El Presente de la Psicomotricidad

Queremos escuchar y leer a la nueva Generación de Psicomotricistas

Revista de Psicomotricidad

En este espacio Psicomotricistas de distintos lugares del mundo escriben acerca de sus prácticas, conceptos y reflexiones.

Escribiendo acerca del Cuerpo

Revista de Psicomotricidad. Espacio de Experiencias y conceptos compartidos

Información y actualizaciones de nuestra disciplina

Las novedades que van surgiendo en cursos, seminarios y congresos.

Respetando la diversidad de pensamiento y líneas de trabajo

Queremos contar con los referentes de siempre que se muestran generosos con lo que saben y lo comparten.

Psicomotricidad y sus variados campos de acción

En Educación, ámbito Clínico y Comunitario

jueves, 22 de octubre de 2020

Escritos del cuerpo Reflexiones sobre los efectos del aislamiento social preventivo desde una mirada psicomotriz

 




 Esta serie de escritos nace de la necesidad de organizar mis pensamientos sobre lo acontecido y poder reflexionar a partir de la experiencia profesional en los diferentes ámbitos en los que desarrollo mi práctica, y también sobre mi experiencia personal en estos días inéditos.

Agradezco profundamente los espacios de diálogo que se han ido abriendo en diferentes ámbitos y que me permiten hacerme preguntas y volcarlas en estas hojas para compartirlas.

 

El grupo / lo grupal

Desde un pensamiento de lo complejo y una perspectiva vincular, Denise Nachmanovich (2001) dice “el cuerpo no existe independientemente de nuestras vivencias, creencias, experiencias, no flota inmaculado en la eternidad, sino que es forjado en la historia humana que transcurre siempre en un ambiente poblado de otros seres y entidades con los que estamos profundamente entramados” y me atrevo a agregar en un tiempo y circunstancias particulares.  Mi experiencia dentro del ámbito clínico por un lado y educativo por otro me interpela en este sentido.

Durante un intercambio con docentes de nivel inicial, señalaban que durante las reuniones a través de plataformas digitales con los niñxs aparece cierta dificultad en poder escuchar a sus compañeros, frustración por no ser escuchados, la necesidad de contarle a la docente algo o compartir una idea como único interlocutor (al parecer mayor ahora que en momentos de presencialidad). También señalan cierta dificultad en el armado de “grupalidad”, de lo identitario como grupo.

¿Qué significa pertenecer a un grupo? El primer grupo de referencia podríamos pensar que es la familia.  Un grupo se hace con otros.  Pero ¿Qué es un grupo?  ¿Cómo se arma? ¿agrupar o armar grupo? ¿Es posible armar grupo en la virtualidad? ¿Cómo? ¿Es igual para niños que para adolescentes o para adultos?

En la primera infancia, donde el cuerpo está en construcción, la posibilidad de descentramiento como adquisición, se construye en trama dialéctica con la pertenencia a ese grupo primario que es la familia.  En esta trama aprendemos de límites y posibilidades, de ausencias y presencias, de la cultura, lo que es valioso dentro del grupo primario.  En la infancia este un proceso que tiene varias vueltas espiraladas y en la que los adultos somos sostén y soporte, objeto de identificación y trampolín de partida.  Es a partir de esta construcción corporal que podemos conocer la trama grupal.

¿Qué se espera entonces de estos niños?  ¿Cómo pueden armar noción de grupalidad cuando hoy el desafío es devenir cuerpo en circunstancias extraordinarias?

 “El vocablo grupo surge en el momento de constitución de la subjetividad moderna. Su etimología refiere a un número restringido de personas asociadas para un algo en común” (Fernandez, 1997:), en este sentido podríamos pensar que la sola intención, si es compartida, bastaría para armar grupo.

Pienso en la experiencia de la reunión virtual y me veo frente a una pantalla, donde hay otras personas que participan junto a mí de un evento, las tengo todas frente a mí, pero frente a la pantalla estoy sola, no hay otros a mi alrededor.

En el encuentro cuerpo a cuerpo se dan fenómenos como la mirada, la voz, la sensibilidad que me dice que hay alguien detrás de mí, incluso la posibilidad de contacto.  La mirada que busca aquel o cual compañero y que para encontrarlo tengo que darme vuelta o trasladarme.

Entonces ¿para ser grupo hace falta compartir espacio? El espacio real cohesiona, da un marco.  Las voces de los otros envuelven el cuerpo y nos permiten tomar noción de espacialidad, de un adentro y un afuera, de un atrás y un adelante, así como también el contacto corporal con otros.

Alicia Fernandez (1997) habla sobre la distribución en el espacio de un grupo. Retoma la idea de círculo o ronda , retomando la tradición celta de “circulo de iguales” pero dice que esta distribución no hace tanto a la jerarquía como al circular de los intercambios entre participantes en esta disposición. Dice “esta forma característica connota algo que trasciende el espacio mismo, que va mas allá de la eventual organización de sus actividades; implica, en realidad una particular estructuración de los intercambios entre los integrantes.” Y Sigue “El mero sentarse en grupo no horizontaliza las jerarquías sino que parecería poner el acento en los intercambios que se generan en el círculo, en principio de miradas, que la distribución espacial posibilita” (pag. 30-31)

En la sala de psicomotricidad armamos una ronda donde podemos vernos las caras, mirarnos a los ojos, donde cuando miro a unos no veo a los demás, pero sé que están, donde nos veo y me siento parte. ¿Hay posibilidad de armar ronda a través de la pantalla?

Por otro lado, el tiempo compartido en ese mismo espacio nos permite vernos, reconocernos como parte de esa comunidad.  Compartir objetos  ¿Y el guardapolvo o el uniforme? También nos identifica como parte de ese grupo, que comparte el mismo espacio. ¿Basta esto para armar grupo?

Desde la psicomotricidad pensamos que el cuerpo se construye en y para la relación con otros (González, 2009), a partir de un soporte biológico que posibilita el ponernos en relación con esos otros.  Desde un estado de dependencia absoluta hacia la autonomía. Para los niñxs la interacción con otros, pares y adultos, son parte de los desafíos que hacen a su construcción corporal, compartir tiempo y espacio, objetos, la atención de la docente, espacio sonoro.

Lxs psicomotricistas confiamos en la grupalidad donde la posibilidad de salir de la autoreferencia se hace presente haciendo con otros.

Por otro lado están los lazos que se arman en espacios fuera del espacio áulico, en la puerta por ejemplo, entre los adultxs que acompañan a esos niñxs.  Hoy eso no es posible.

En estos últimos meses nos enfrentamos al desafío de no perder el lazo, que el distanciamiento sea físico pero no social, de encontrar nuevas formas de agruparnos, de armar redes dinámicas, de buscar, crear o recrear aquello que anuda, lo que enlaza, para tejer una trama nueva, con los mismos materiales pero también sumando y creando nuevos.

Dice Myrta Chokler:“definimos el desarrollo como la serie de sucesivas transformaciones que le permiten al hombre satisfacer progresivamente sus diferentes, múltiples y renovadas necesidades, en un proceso de adaptación activa al medio. (1994:75).

Hoy se nos presenta la oportunidad de acompañar infancias y adolescencias en este nuevo modo de armar trama grupal.  Para esto hace falta observar las múltiples variables en juego y en cada caso en particular para habilitar modos de habitar las diferentes posibilidades que se presentan.  También nos hace falta vivenciar los modos, hacer la experiencia para poder ofrecerles algunas alternativas posibles, pero dejar lugar a las que ellxs tengan ganas de crear también.

Seamos pacientes, seamos sostén y refugio para los niñxs y adolescentes como para nosotrxs mismxs.  Estamos aprendiendo nuevos modos, duelando los antiguos, encontrando nuevos aprendizajes.

Ya lo dijo Baruch Spinoza “nadie sabe lo que puede un cuerpo”.


Escrito por Natalia Roza, psicomotricista. 

Bibliografía consultada

 

·         Calmels, Daniel (2004) Juegos de Crianza, el juego corporal en los primeros años de vida. Buenos Aires. Editorial Biblos

·         Chokler, Myrta (1994), Teoría de los organizadores del desarrollo psicomotor infantil, Los Organizadores del desarrollo Psicomotor. Buenos Aires, Argentina.  Ediciones Cinco

·         Fernandez, Alicia (1997) El campo grupal. Introducción y Capitulos 1 y 2.  Buenos Aires. Nueva Visión

·         Gonzalez, Leticia  (2009) Pensar lo psicomotor – La construcitvidad Corporal y otros textos. Caseros: EDUNTREF

·         Nachmanovich, Denise (2001) Del “Cuerpo Máquina” al “Cuerpo Entramado”. Campo Grupal N° 30. Buenos Aires


miércoles, 14 de octubre de 2020

¿SESIONES DE PSICOMOTRICIDAD EN TIEMPOS DE CRISIS SANITARIA? UNA EXPERIENCIA DE ADAPTACIÓN

 







Durante estos últimos meses, las personas que nos dedicamos al acompañamiento a niños y niñas desde diferentes disciplinas (magisterio, educación social, fisioterapia, psicología, psiquiatría y otras) hemos tenido el reto de seguir haciendo nuestro trabajo en medio de una pandemia. Primero, en una situación de cuarentena y, después en una supuesta “nueva normalidad” con unas medidas preventivas que exigen distanciamiento social, entre otras.  Las profesionales que nos dedicamos a la psicomotricidad en distintos ámbitos también hemos tenido que adaptar nuestro acompañamiento a niños y niñas. (espacio de trabajo, técnica, gestión de nuestras propias emociones y resonancias…)

En estas líneas, nos gustaría compartir algunas reflexiones e iniciativas que hemos desarrollado desde el programa Inurri de Bidegintza Coop.  Un programa que acompaña a niños y niñas desde el encuadre de grupo de ayuda de práctica psicomotriz en un ámbito específico y peculiar: el contexto socioeducativo, dentro de Servicios Sociales, con población infantil en vulnerabilidad o riesgo de desprotección social. Para contextualizar, vamos a abordar un poco el encuadre del grupo de ayuda psicomotriz, en general, y su adaptación en el entorno socioeducativo antes de pasar al análisis de la adaptación realizada durante la pandemia por la COVID-19.  



ENCUADRE GENERAL DE GRUPO DE AYUDA PSICOMOTRIZ

El encuadre general de grupo de ayuda psicomotriz es un formato de trabajo que posibilita la reaseguración emocional profunda, potenciando las capacidades de cada niño. Desde el hacer de cada niña, la dinamización de la  psicomotricista y, sobre todo, del propio grupo de iguales. Así, por ejemplo, a través de la estrategia de rodeo de reaseguración profunda, cada niño explora los objetos y el contacto con sus iguales, creándose una unidad grupal, un continente común y una solidaridad que posibilitan una reaseguración emocional y un avance en la capacidad de simbolizar, comunicar y crecer. 

“Ayudar a un niño es permitirle movilizar sus propios recursos para asegurarse. El especialista en la ayuda ha de ser un “mediador” que permita que cada niño desarrolle sus recursos potenciales, que sin su intervención, posiblemente, no llegarían a manifestarse. El especialista en la ayuda no es más que un catalizador” (Bernard Aucouturier hablando del grupo de ayuda en Los fantasmas de acción y la práctica psicomotriz) 

Los niños y niñas que participan tienen un nivel de simbolización y comunicación suficientes para poder beneficiarse mutuamente del vector de cambio que da el propio grupo (dinamizado por el hacer de las psicomotricistas.) Pueden manifestar algunos comportamientos de los que Bernard Aucouturier habla en “L’ enfant terrible”: perturbador, agitado y oponente. O comportamientos de inhibición motriz y posibles dificultades madurativas.  Niños y niñas con problemas para simbolizar, descentrarse tónico-emocionalmente, integrar la ley o en situación de fragilidad. En general, con alguna dificultad para la comunicación y la relación.  

La edad de los niños y niñas que participan en los grupos de ayuda psicomotriz puede ir de los 3 a 8- 9 años, pudiendo iniciarse a los 2 y alargarse más de los 9. Hay experiencias en el País Vasco e Italia en el que preadolescentes y casi adolescentes también se benefician de este marco.

Generalmente, acuden una vez a la semana a una sesión que puede oscilar entre 1- 1,5 horas de duración. Los grupos pueden tener diferente composición y tamaño, en función de la edad, características y otros aspectos organizativos, internos o externos. En general, la ratio de niños y niñas por psicomotricista no suele superar los 4 niños o niñas. (siempre adaptado a la necesidad de la ayuda de niños y niñas participantes)

En cualquier caso, crear los grupos de ayuda psicomotriz tiene siempre su complejidad, como ya exponía Potel sobre los grupos. “La composición de un grupo es siempre muy compleja para pensar.  De hecho, se trata mucho más de soñar o fantasear el grupo, igual como la madre  sueña el niño que va a llegar”.  Potel, 2010.

Puede participar un profesional o una pareja de psicomotricistas en un mismo grupo. De hecho, hemos observado que la pareja (sobre todo, si es mixta en género) puede posibilitar muchos procesos en el acompañamiento directo, así como en el manejo de transferencias y contratransferencias dentro y fuera de la sala.  También es cierto que en determinadas situaciones es preferible elegir una determinada figura. De cualquier forma, siempre se hace un trabajo de contraste educativo dentro del equipo, antes de la sesión y después, con el visionado de vídeos de las sesiones, por ejemplo. Además, se recomienda un proceso de supervisión externa para la práctica.

Hay un acompañamiento a las familias de los niños y niñas, que se puede hacer de una forma más directa , indirecta o complementaria junto con otro profesional, en función del contexto en el que estemos trabajando. Esto determinará también la especificidad de este tipo de acompañamiento. Así, habrá que abordar con ellas la demanda- derivación (directa o indirecta), los objetivos y el tipo de trabajo que se hace en la sala con un lenguaje cercano y entendible, generar un clima emocional seguro para la familia, resaltar las potencialidades y avances de sus hijos e hijas y contribuir a la generación de ideas propias de la familia de cómo ir ajustándose a las necesidades de éstos y éstas.  

ENCUADRE DE GRUPO DE AYUDA EN EL ÁMBITO SOCIOEDUCATIVO



El enfoque de grupo de ayuda psicomotriz adquiere un cariz concreto cuando se aplica dentro del ámbito social para acompañar socioeducativamente a niños y niñas en vulnerabilidad o riesgo social. Así, por ejemplo, el trabajo en la sala de psicomotricidad es una de las metodologías que se puede utilizar, junto con otras, para alcanzar objetivos dentro de un proyecto educativo familiar amplio e intensivo.  

Así, experiencias en País Vasco (por ejemplo, el programa Inurri en Bilbao desde hace 20 años) y otras en Cataluña han ido introduciendo el trabajo psicomotriz en este marco. En el caso de Inurri, por ejemplo, las sesiones de práctica psicomotriz con niños y niñas de 2 a 6 años de edad (atiende primera infancia) se complementan con:

·         un acompañamiento educativo intensivo con todo el núcleo familiar

·         trabajo de estimulación corporal con niños/as menores de 2 años

·         trabajo conjunto en Red con otros recursos implicados (Escuela, Servicios Sociales, Pediatría, Recursos Terapéuticos …)

Todo ello a través del marco de un Proyecto Educativo Familiar. El acompañamiento a las familias se hace en dimensiones como la económica, laboral, vivienda, personal y crianza. Para ello, se llevan a cabo:

·         acompañamientos a recursos,

·         trabajo educativo en los propios hogares,

·         tutorías  individuales y talleres grupales con los padres y madres. (por ejemplo,  Inurri desarrolla el programa Primera Alianza desarrollado por la Universidad de Comillas),

·         actividades de juego conjunto familiar (para estimular la vinculación familiar a través del juego),

·         salidas de ocio a la naturaleza (para aprovechar el poder de reconexión emocional de los elementos naturales)

·         y talleres de estimulación a través de técnicas corporales, narrativas y artísticas (donde  padres y madres ensayan cómo vincularse corporal y emocionalmente con niños/as y  bebés, por ejemplo)

PSICOMOTRICIDAD Y COVID 19

Llegada la pandemia, ¿cómo poder adaptar el acompañamiento habitual en la sala de psicomotricidad a niños y niñas y, también, a sus familias? ¿Cómo hacer una adaptación teniendo en cuenta que lo corporal es la principal vía de relación? ¿Teniendo en cuenta la importancia de la calidad del acompañamiento, siempre y, sobre todo, con un grupo?

“Cuando se trata de un grupo, es todavía más compleja y necesaria, por parte del/os psicomotricistas, una calidad de presencia y autoridad, sin la cual toda la energía grupal no podrá desplegarse sin riesgo de desbordamiento y de paso al acto.” (Cori Camps en el Seminario “Encuadre a la Ayuda Psicomotriz” en la Escuela de Práctica Psicomotriz de Bilbao, 2020)

De esta forma, durante la cuarentena, desde el programa Inurri, se ha tratado de mantener, sobre todo, ese hilo de reaseguración y contacto afectivo con las familias, los niños y las niñas. Tratando de ayudar a las familias en la resolución de cuestiones administrativas, económicas, sanitarias y domésticas. Intentando, a la vez, crear cierto sostén emocional para que pudieran sentir una red de protección. Para ello, las llamadas, mensajes, videollamadas y algunas propuestas concretas de juego familiar son alternativas a las que nos hemos tenido que “agarrar”.  Sin querer invadir, saturar u obviar lo que realmente se estaba viviendo y la necesidad de elaboración. El contacto, a través de la voz, de la mirada, de la palabra … ha sido semanal en todos los casos y, algunas veces, en situaciones de mayor soledad, desestructuración emocional o posible amenaza de violencia familiar, más frecuente.  

Una vez pasada la cuarentena, se ha tenido que volver a “armar el puzle” de cómo poder acompañar a los niños, niñas y sus familias desde un enfoque más presencial. Estaba clara la importancia de recuperar el apoyo grupal en la sala de psicomotricidad. Esto podía tener su complejidad al tratar de combinar esta metodología con el respeto a las normas sanitarias de prevención.

Durante la cuarentena y en la nueva normalidad, son muchas las emociones vividas por las personas, incluidas los niños y las niñas. De forma más directa o desde lo percibido en sus hogares, han podido sentir enfado, miedo, tristeza…También creemos que han podido sentir cierto apoyo y sostén por parte de sus familias (a veces con ciertas limitaciones) y de otras personas educativas referentes. En cualquier caso, se han podido activar muchas angustias arcaicas y de pérdida. Algunas ya manifiestas en la cuarentena y otras “taponadas” que van saliendo ahora… Y es necesario trabajar ahora todo esto a través de una reaseguración emocional, que, sobre todo, en niños y niñas, pasa por lo corporal y en relación con otros y otras.

Así que creemos en la importancia de acompañar de nuevo a los niños y las niñas en la sala de psicomotricidad. También, en otras actividades y con las personas adultas. Manteniendo algunas claves importantes para la prevención y mantenimiento de los protocolos de seguridad sanitaria. Detallamos algunas de las creadas desde el programa Inurri por si pudieran ser de interés.

PROTOCOLO DE MEDIDAS SANITARIAS (PROGRAMA INURRI)

Algunas de las acciones implementadas en relación a la psicomotricidad  han sido las siguientes:

-          Reducción del número de niños y niñas por grupo de ayuda. Con la presencia de dos psicomotricistas para la dinamización educativa y para velar por el cumplimiento de las medidas sanitarias. Aumento del número de grupos por día, incluyendo mañanas y tardes.

-          Grupos de refuerzo para algunos niños y niñas que lo necesiten. En lugar de acudir un solo día, acuden dos.

-          Niños y niñas acuden especialmente puntuales a la puerta del centro, esperando en la misma a que salgan los y las educadoras a recogerles. No se deja entrar fuera de la hora establecida para evitar coincidir con otras usuarias o profesionales de Bidegintza.

-          Los y las acompañantes no pueden quedarse, ni acceder al centro.

-          Niños y niñas acuden con mascarilla y están con ella en la sala, salvo que por razones de salud o fuerza mayor estén exentas de utilizarla. 

-          Se toma la temperatura sin contacto antes de entrar. No pueden participar en la sesión niños y niñas que presenten fiebre y/o algún síntoma respiratorio.

-          En la puerta de entrada, cada niño y cada niña se limpia las manos con el gel colocado en la misma antes de acceder al centro.

-          Niños y niñas se quitan los zapatos y los depositan en el espacio reservado para ello. Se ponen calcetines que la entidad tiene  reservados para cada una de ellas, que  se desinfectan  después de cada uso.

-          Después del cambio de calzado, los niños y niñas se lavan y desinfectan las manos antes de empezar la sesión.

-          La sala de la sesión ha sido redistribuida de manera que se pueda asegurar la distancia mínima interpersonal de 2 metros. En la medida de lo posible se mantendrán ambas medidas de seguridad: distanciamiento social y uso de mascarilla, (por ejemplo, de forma clara en los rituales de entrada y salida, momento de la historia, momento de la expresividad gráfico-plástica …)  asegurando en todo momento que siempre se cumpla una de ellas.

-          Adaptación de los materiales de la sala para su correcto uso y desinfección. Por ejemplo:

ü  retirada de algunos bloques de gomaespuma, sobre todo los que son de tela; sólo se dejan lo de recubrimiento plástico que se limpian después de cada sesión.

ü  cada niño/a utiliza sus materiales concretos para pintar, construir, modelar o jugar en el espacio de expresividad motriz (telas, peluches, palitrokes..). Después de cada sesión, se lavan, desinfectan o se dejan sin usar durante una semana.

-          La sala se ventila y desinfecta después de cada sesión. Los baños de la sala se desinfectan después de cada uso

-          Dentro de la sesión, niños, niñas y educadoras se lavan y desinfectan las manos tantas veces como sea necesario.

-          Cada niño/a dispone de un vaso personalizado con su foto, de uso particular, que se limpia y desinfecta después de cada sesión

-          Los psicomotricistas están equipados con mascarillas; se lavan y desinfectan las manos antes, después de las sesiones y tantas veces como sea necesario en el trascurso de las mismas. Realizan todas aquellas labores pertinentes para mantener la seguridad de los/las niños/as y la suya propia.

-          Al finalizar la sesión, se acompaña a niños y niñas a la puerta de salida donde son recogidas por sus acompañantes. No se entrega a ningún niño o niña a personas que no hayan sido comunicadas como responsables por la madre, padre o tutor.

-          Hay carteles explicativos de todas las medidas y se informa a las familias de ellas, asegurándose la comprensión de las mismas.  

APRENDIZAJES

El acompañamiento en la sala de psicomotricidad de esta forma es diferente. Y, siendo distinto, está posibilitando procesos de reaseguración importantes en las niñas, niños y en las familias. También, de alguna forma, lo conseguimos ya durante la cuarentena. (o eso queremos pensar)

¿Qué es lo más difícil y a la vez más enriquecedor de este acompañamiento actual presencial en la sala de psicomotricidad? En esta tabla, hemos recogido algunas de las dificultades transformadas en potencialidades a su vez.

DIFICULTAD

POTENCIALIDAD

El ajuste tónico-emocional psicomotricista – niños/as pierde un mayor contacto físico por el tacto, el tono de voz “habitual” y el gesto de la mitad inferior de la cara. (por la mascarilla)

Se potencia el ajuste a través de la mirada y la postura corporal, desde la cercanía y la lejanía. Se piensa ya en la incorporación de mascarillas transparentes.

La interacción entre niños y niñas queda limitada en algunos momentos por la reducción del contacto corporal, una mayor distancia social y no poder compartir algunos materiales.

La limitación de la interacción (que se da desde mayor lejanía) se compensa con una cercanía de otro tipo, posibilitada por los psicomotricistas, haciendo de espejo y canal de comunicación entre niños y niñas.

Hay menos dispositivos y materiales  presentes en la sala  o son diferentes (anulación de la estructura de salto grande, pérdida de ciertos bloques de gomaespuma con ciertas formas concretas, disposición de menos telas, menos peluches etc)

Se ha conseguido mantener elementos básicos para posibilitar un salto en profundidad más pequeño, deslizamientos, arrastres, balanceos … Niños y niñas “inventan” sus propios dispositivos y elementos para hacer sus juegos de reaseguración profunda desde el juego espontáneo. Es patente el poder creador de niños y niñas y la intermediación de la figura adulta como facilitadora de la comunicación creadora.



El uso continuado de mascarillas y gel es incómodo a nivel corporal. Para niños y niñas y para psicomotricistas (con sesiones seguidas)

Parece que el bienestar emocional en un entorno sostenedor y posibilitador de autonomía y crecimiento, compensa los malestares físicos de niños y niñas, que se centran en jugar. Los psicomotricistas van llevando como pueden la mascarilla, adaptándose a ella.  

  


Se han “parado” relaciones ya iniciadas y establecidas entre niños y niñas, al estar ahora en grupos diferentes, ante la reducción del número de niños y niñas por grupo.

Se ha tratado de que niños y niñas puedan mantener al menos una relación significativa posibilitadora previa al cambio establecido. Han surgido nuevas interacciones enriquecedoras.  Como siempre, se ha tenido especial cuidado en niños y niñas con un comportamiento más inhibido para que no se sientan invadidas por comportamientos más agitados o agresivos.

Niños y niñas con mayor ansiedad de separación de sus padres/madres no pueden ser acompañadas por la familia hasta la entrada a la sala de psicomotricidad.

El proceso se ha podido hacer también en la puerta de la entrada y, en ocasiones, se ha permitido el acompañamiento más interior, haciendo una buena regulación de las medidas, entradas y salidas en comunicación con el resto de profesionales de Bidegintza.



Los rituales de entrada y salida son menos “ricos” en cuanto a la expresión verbal, desde la dificultad de entendimiento por mascarilla y distancia de separación.

Los rituales de entrada y salida han seguido cumpliendo sus funciones de acogida, despedida, anticipación y retrospección de proyectos, recordatorio de normas y personas.

Necesidad de tiempos extras por parte de las psicomotricistas para poder hacer la limpieza y desinfección necesarias de materiales y espacios.

Se han recogido como una labor profesional más estas tareas, aprovechando estos tiempos  para generar una nueva tolerancia al ritmo pausado  y disfrutando de estos momentos de acondicionamiento sanitario para crear intercambios y contrastes en el equipo sobre lo educativo: estrategias en torno a  la autoridad, escucha, compañero simbólico, uso del lenguaje, manejo de las distancias …



 

Como se puede observar, son varias las limitaciones que hemos encontrado y, siendo así, se han podido transformar en potencialidades. Y la observación que estamos haciendo de los procesos de los niños y niñas en la sala, nos hablan de que los objetivos de la práctica psicomotriz en general (simbolización, reaseguración, acceso al pensamiento, comunicación y creación) se están encaminando bien.  Veremos cómo sigue después del periodo vacacional.

Las Políticas Internas de Protección y Buen Trato a la Infancia con las que deben contar los centros y servicios sirven para garantizar un entorno seguro para niños y niñas. Tanto a nivel físico como emocional. Actuando con las medidas necesarias en el contexto físico, fomentando la participación infantil y potenciando unas competencias profesionales buentratantes. La COVID- 19 nos ha presentado el reto de trabajar para que Bidegintza sea también un contexto protector frente a ella , introduciendo dentro de nuestra Política de Buen Trato a la Infancia,  las medidas necesarias en la sala de psicomotricidad y otros espacios, a la vez que vamos haciendo nuestra labor de acompañamiento educativo. Seguiremos en ello.

“Dentro de los muchos desafíos que como sociedad vamos a tener que enfrentar, (durante la etapa de desescalada o postconfinamiento) está el de garantizar el desarrollo pleno de todos los niños, niñas y adolescentes que viven en nuestro país, sin distinción alguna, sin dejar a nadie atrás. Si somos capaces de dar respuestas eficaces a los niños, niñas y adolescentes no solo estaremos asegurando su presente como sujetos de derechos sino también nuestro futuro como sociedad, contaremos con personas que han podido desarrollar todo su potencial, con diversas habilidades (incluida la resiliencia) y ciudadanos activos. Como sociedad estaremos mejor preparados para afrontar nuevos desafíos.” (CUADERNOS PARA LA ACCIÓN LOCAL. Medidas para la creación de entornos protectores de cuidado y recreación para la infancia y adolescencia en el post-confinamiento. UNICEF ESPAÑA)

 https://drive.google.com/file/d/1N8buy9xGJjo0yT7ItFP86lC2w7sEdewM/view

AUTORES/AS: EQUIPO DE EDUCADORES Y EDUCADORAS PSICOMOTRICISTAS DEL PROGRAMA INURRI DE BIDEGINTZA COOP. DE INICIATIVA SOCIAL.

 

BIBLIOGRAFÍA

Aucouturier, B. (2004). Los fantasmas de acción y la práctica psicomotriz. Editorial: Graó.

Aucouturier, B. (2018). Actuar, jugar, pensar. Editorial: Graó

Aucouturier, B. (2012 ). L’Enfant Terrible . Editorial: Graó

UNICEF- ESPAÑA (2020). Cuadernos para la acción local.  Medidas para la creación de entornos protectores de cuidado y recreación para la infancia y adolescencia en el post-confinamiento.

Esperanza Fonta. (2000) Alcance de la Práctica Psicomotriz en la Infancia Marginal.

Begoña Ruiz. (2011) Psicomotricidad e Infancia en Riesgo Social. Revista Infancia: Educar de 0 a 6 años.

Begoña Ruiz. (2011) Cuidar a los no cuidados desde la práctica psicomotriz. www.escvpsicomotricidad.com

Berja Riudavets, Leonor / Riudavets Florti, Francisca / Moll Mercadal, Cristina /Palliser Riudavets, Rosa / Cánoves Riudavets, Marina. (2003) Una nueva experiencia en psicomotricidad: el grupo de ayuda. Revista Aula de Infantil - 015 (Set.03). Editorial: Graó

Sonia Compostella (2018) De la práctica psicomotriz educativa a la práctica en grupo de ayuda. Seminario Escuela PEI-EIP de Práctica Psicomotriz de Bilbao.

 

 

 

 

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Segunda Edición Seminario Internacional: El diálogo tónico postural: La trama del cuerpo y el lenguaje

 Información completa y ficha de inscripción







Abrimos una segunda convocatoria al Seminario Internacional dictado por
Lucila Levin - Especialista en desarrollo infantil
ya que para el primera los cupos están completo y quedaron personas afuera.
Por lo tanto la nueva fecha de la segunda edición es el 7 de noviembre y pueden ver toda la información

Este seminario está dictado por la Licenciada en Psicomotricidad Lucila Levin, 

A través de este seminario podrás descubrir y comprender un concepto básico e imprescindible tanto para los psicomotricistas como para cualquier profesional que trabaje con las primeras infancias y sus familias.

Trabajaremos este concepto en profundidad con el objetivo de relevar el papel fundante que tiene en  la construcción del cuerpo y la estructuración del lenguaje.

Proponemos una instancia de aprendizaje y enseñanza que desarrolle uno de los conceptos pilares de la psicomotricidad, todo basado en una investigación que ha realizado Levin sobre el Diálogo Tónico.

Lucila Levin es egresada de la Universidad Nacional de Tres de Febrero donde ha cursado la carrera de grado en Psicomotricidad, con uno  de los programas de estudios más extensos y complejos que tiene la profesión. Por otro lado es Especialista en atención temprana y familia, se desempeña actualmente en Madrid, España, lugar donde reside y además ha realizado un Máster en ABA

Destinado: Profesionales y estudiantes de la salud y la educación, interesados en las primeras infancias.

Día Sábado 31 de octubre

3 módulos de 45 minutos

Se otorga certificado de asistencia.

Horario 

España 19 horas 

Uruguay 14 horas

Argentina 14 horas

Brasil 14 horas

Perú  12 horas

Bolivia 13 horas

Miami, Florida 13 horas

Los Ángeles, California 10 horas

Valor

5 euros

5 dólares 

500 pesos argentinos

Modo de pago 

Mercado pago 

Paypal. 

Si no tienen cuenta de Paypal, se puede crear una de forma GRATUITA

El acceso al seminario es individual y la clave es personal. En el caso de compartir el acceso, este será denegado y restringido. 



viernes, 7 de agosto de 2020

Abordaje Global del Sistema Tónico Postural en la Formación Corporal Personal

 

 


Abordaje Global del Sistema Tónico Postural en la Formación Corporal Personal

 

María José (Majo) Nóbile

Licenciada en Psicomotricidad

Fecha: Agosto de 2020

 

 

Introducción

 

El siguiente ensayo pretende acercar los contenidos principales que sustentan el abordaje del sistema tónico postural en el campo de la formación personal corporal de las y los psicomotricistas, como así también de aquellos profesionales del área de la salud y educación corporal, que acompañan desde su intervención en los procesos de prevención y recuperación del bienestar psico- somático de las personas.

Este abordaje fue edificando sus bases y cobrando solidez en el área de la formación permanente, con estudiantes de la carrera de psicomotricidad y sus egresados en el marco de los Seminarios de Formación Corporal: Tono, Postura, Movimiento[1]. Se sustenta en un trabajo profundo, de años de investigación en torno a la corporeidad, a las técnicas de movimiento y prácticas corporales contemporáneas, con objetivos terapéuticos y estético expresivos también, como la danza. 

Este proceso es continuo y vivo, con un horizonte infinito, ya que en términos del cuerpo el viaje siempre es rizomático e inabarcable. Me acompaña de una mano, la incertidumbre sobre aquello nuevo que acontecerá, y de la otra, aquellas personas que confían en la propuesta de abordaje, sin las cuales este camino no serían posible: pacientes y alumnas/os. Este modo de reflexión y mediación en torno al cuerpo, el tono muscular y la postura específicamente, además de ser puesto en marcha en las capacitaciones, es parte de la metodología con la que trabajo en los espacios de terapia psicomotriz individual, con personas adultas[2]  que llegan al consultorio y a los espacios donde me desempeño como docente y psicomotricista[3] .

 

1 Marco referencial

1.1 Miradas que trascienden la huella de la dualidad

 

Iniciaré contándoles el marco referencial desde el cual pienso al cuerpo, para luego poder hablar del tono, la postura y el movimiento, dentro de esa misma lógica.

Creo relevante mencionar desde qué representación de cuerpo se desenvuelve este trabajo sin darlo por sentado, e insistiendo al igual que lo hago en mis clases, que aún cuando nos sabemos dentro de modelos alejados a la versión moderna del dualismo, todavía queda mucho por integrar en nuestras prácticas profesionales.

Partimos de que la persona es cuerpo, materia, fisicalidad, y viceversa; construcción inacabada, en creación continua, deviniendo, deconstruyéndose y reconstruyéndose en una metamorfosis infinita, aún en la aparente quietud o en  estados de rigidez. Somos cuerpo, una globalidad, un gran sistema funcional compuesto por subsistemas interdependientes que poseen entre sus misiones, la búsqueda de autonomía y el restablecimiento del equilibrio, para la generación de una cierta sinergia[4]. A su vez estamos en interrelación constante con los otros y con lo otro, en un equilibrio que se ve afectado ineludiblemente por el aspecto relacional y que por ello es dinámico y no fijo. El cuerpo desde esta óptica puede ser visto como una estructura disipativa[5], donde no hay linealidad sino que lo único permanente es su impermanencia, su transformación dinámica. Esta última cualidad es justamente aquella que le permite encontrar un nuevo orden al recobrar el equilibrio perdido por encontrarse en relación.

1.2 El intercambio hace al todo

 

Los intercambios entre los sistemas y los subsistemas entre sí, me refiero a aquellos entre las corporalidades o entre la materia que compone un solo cuerpo, poseen información que es adicional a la que provee cada parte, cada persona, cada estructura, sistema o unidad. Esa información, ese plus del reunir-se, es relacional, vincular y se vuelve posible de comprender cuando llevamos conscientemente la atención a ese espacio de encuentro. La posibilidad de observar, escuchar, percibir, qué sucede, cómo acontece y desenvuelve ese espacio que llamaremos entre, nos habilita también a conocer cómo está funcionando cada individualidad en ese momento, su modo de relacionarse, intercambiar, conectarse con el otro u eso otro.

Me gustaría transmitirles una escena del seminario donde se observa con claridad ese momento de intercambio, donde el entre los cuerpos otorga información que tal vez de otro modo no se observaría o saldría a la luz. Hay un ejercicio donde los participantes deben sostener en duplas una misma caña, apoyada en sus extremos sobre el abdomen de cada uno y de esa manera desplazarse. Deben evitar que la caña se caiga al suelo, modulando el tono muscular de las distintas partes de su cuerpo, utilizando sólo un diálogo de modulaciones tónicas y gestuales para comunicarse, que sea lo justo y necesario, dejando de lado  todo tipo de gesto o movimientos que no sea imprescindible para el objetivo propuesto.

Al terminar la actividad los participantes comentan experiencias distintas y encontramos que a éstas las unen las sensaciones y sentimientos que emergen de la relación con la otra persona y en este caso además con la mediación de un objeto. Algunos  comentarios sobre esto, fueron: “Sentía que una tenía el control y la otra se dejaba llevar siempre, eso hacía que mi tono muscular estuviese siempre muy alto”, “En un momento el contacto visual fue tan grande que olvidé que había otras personas alrededor, parecía que no había esfuerzo en trasladarnos juntos”.

 

 

1.3 La plasticidad en el intercambio

 

“La corporeidad se compone en el interjuego

entre obturaciones y aperturas”.

Majo Nóbile

 

Para que los intercambios intra- sistema (por ejemplo entre los distintos aspectos que hacen a la corporeidad de una persona) e inter- sistemas (entre las corporeidades) sucedan, se requiere de cierta plasticidad física, psíquica y emocional que permita atravesar los procesos de alteración del equilibrio.

Estas instancias de equilibrio y desequilibrio que se dan en los intercambios, son procesos de aprendizaje y permiten desarrollar habilidades nuevas, desplegar aquellas que se desconocían y potenciar las que han sido funcionales y efectivas al momento de danzar en la inestabilidad del equilibrio dinámico.

Cuando dicha plasticidad se adormece durante períodos cortos (procesos agudos) o cristaliza durante un largo tiempo (procesos crónicos) el flujo de movimiento y de intercambio se detiene, como así también sus interconexiones, haciéndose visible a través de signos de obturación en los procesos psíquicos, emocionales, somáticos y/o relacionales.  En este punto es donde la formación corporal personal, como así también los espacios individuales de psicomotricidad en los que me desempeño, buscan acompañar procesos de autoconocimiento, sobre todo desde los ejes del tono muscular y la organización postural, otorgando recursos y estrategias que promuevan la autonomía, que habiliten a su vez el flujo de la comunicación, y que otorguen los medios necesarios para sostener una flexibilidad que permita jugar, alternar, entre las aperturas y las obturaciones propias del devenir psicosomático.

Daré un ejemplo de esto desde un plano instrumental del cuerpo, basado en la casuística propia del trabajo en el encuadre terapéutico y de las clases de formación corporal personal.

Se observa en un gran porcentaje de las personas adultas, con o sin diversidad funcional, la dificultad en generar una diferenciación tónica y de actitud postural entre los segmentos corporales, así como también en la disociación del movimiento dentro de una praxia global que incluya en simultáneo las extremidades superiores y las inferiores. Entonces ocurre que o bien una parte del cuerpo queda al margen “en el olvido” o se mueve todo en bloque sin diferenciación. Este entorpecimiento en la disociación o diferenciación del tono muscular, del movimiento y de la función, hace que en primera instancia se instale una dependencia entre sistemas (falta de autonomía entre las partes, por ejemplo entre una cavidad y la extremidad), y en segunda instancia que el flujo de intercambio se detenga, obstaculizándose la cooperación entre ellas; así el movimiento deja de ser económico, lo cual hace que el costo del mismo o de la praxia sea más elevado que el necesario.

Cuando deja de ser eficaz, se propicia la hipertonicidad, hipotonicidad, hipermovilidad o hipomovilidad, ya que hay zonas que se sobrecargan y otras que se olvidan, dándose entonces compensaciones por exceso o por defecto de actividad tónica y motriz. En estas situaciones si bien los signos son distintos y las consecuencias también, generalmente el origen nos habla de lo mismo, por derroche o por ausencia, las partes perdieron autonomía funcional y su capacidad para la tarea en el todo.

 

2 ¿Por qué tono muscular como uno de los ejes principales en esta formación corporal?

A continuación se expondrán los conceptos principales sobre los cuales se ha edificado esta formación corporal personal. Su elección parte de la motivación por revalorizar y profundizar las prácticas profesionales entorno a los saberes del tono muscular y la postura,  la puesta en marcha de los recursos técnicos y las estrategias específicas para abordarlos, el saber corporizado del psicomotricista.

2.1 Tono Muscular

En términos orgánicos definimos el tono muscular como el estado de contracción constante y mantenida de la musculatura. Esta actividad del músculo posee entre las funciones más importantes algunas que aquí mencionaré:

·    Colabora en la organización y sostén de la postura.

 

·    Participa sinérgicamente dentro de un sistema de cadenas musculares para que puedan llevarse a cabo las funciones hegemónicas del cuerpo, como lo son la bipedestación, la marcha, la mirada horizontal, entre otras.

·    Otorga la fuerza necesaria para el movimiento, estando presente tanto en el momento de la preparación (actitud) como en el de la ejecución, modulándose cuantitativa y cualitativamente para mantener la resistencia requerida.

·    Hace tangible, observable, palpable, los estados emocionales y la afectividad.

 


 

A nivel del axis la tonicidad tiende a manifestar la vida afectivo emocional de la persona, está más ligada a una comunicación primitiva, de los inicios de la vida, que a lo largo de ella puede reactualizarse en las formas de modular las tensiones, organizar la postura (actitud postural), relacionarse con la fuerza de gravedad a través del equilibrio y la posibilidades de confiar en el auto-sostén y el de los otros. La tonicidad periférica en cambio, tiene una disposición hacia la actividad instrumental y a la resolución de situaciones en el mundo externo.

Podemos afirmar que el tono está condicionado y no determinado, por el modo en que fueron vivenciadas aquellas iniciales comunicaciones, con las personas encargadas de nuestra crianza, esa proto-comunicación fue denominada por J. de Ajuriaguerra (1983) como  diálogo tónico.

Si bien Ajuriaguerra en su definición hace mención a la madre como aquel adulto con quien se establece este diálogo, me permito hacer una salvedad contextualizándola, y para ello agrego que esta modalidad de comunicación es posible con cualquier adulto que cumpla el rol materno, sea ésta la madre, el padre o cualquier otra persona que participe en esa función durante el período de la primera infancia.

 

2.2 Tono justo

 

Flexibilizar el mecanismo de modulación del tono muscular, propicia el aumento del rango de variaciones de tonicidad, posibilitando así la migración por los distintos niveles de estados tónicos que van de la distensión máxima a la tensión máxima. Esta habilidad que requiere de práctica y ensayo como me gusta decir, permite a la medida de cada uno, adecuar con precisión la actividad muscular a la acción específica que se quiere realizar. A esto lo denominamos tono justo o adecuado en palabras de Gerda Alexader (1985).

 

 

2.3 Neuropsicología de las emociones

 

Hace unos momentos decía el tono es una forma de manifestación de las emociones, éstas hallan en el tejido conectivo un territorio privilegiado para su expresión y este suceso puede ser más o menos consciente para la persona.

Las emociones son en gran medida estereotipadas y se traducen en patrones tónicos y también posturales. La capacidad de modular la actividad muscular depende en parte de la plasticidad para modular las emociones porque éstas se expresan materialmente a través de él, al igual que los pensamientos y sentimientos. Tono y emoción son regulados por estructuras antiquísimas y de allí la explicación de por qué muchas veces nos son tan complejas de modificar.

“El tono cortical y postural, indispensable a cualquier actividad intelectual y de movimiento, no es regulado por el córtex sino por estructuras situadas en el plano inferior, en el subcórtex y en el tronco cerebral”.[6]

Estas estructuras pertenecen a dos sistemas, uno es el cerebro reptil que posee entre 300 y 500 millones de años, y el otro es el sistema límbico o también como se lo llama cerebro emocional. El primero, es el encargado de los cambios fisiológicos necesarios para sobrevivir, cuando se instala en él una habilidad, el cuerpo puede realizarla automáticamente y es muy resistente al cambio. El segundo es el responsable del temperamento y de los procesos emocionales, todas las aferencias del medio pasan por él. Posee además la capacidad de actualizar el pasado y su parte más antigua, el hipotálamo, posee un rol clave en las emociones.

 


 

2.4 Patrones emocionales y plasticidad neuronal

 

Damasio A. (1998) relata en sus investigaciones acerca de la biología de las emociones, dice que no sólo existe una emoción que comienza a organizarse en el período de la gestación, como una emoción condicionante, sino que además durante toda la vida adulta las emociones ocupan un lugar central en la actividad de nuestro cerebro.

 

 

Las emociones desde la dimensión orgánica son causadas por hormonas y neurotransmisores, y como se dijo antes son en su mayoría estereotipadas y se traducen en patrones. Damasio aporta una mirada optimista al respecto, explica que así como tenemos una tendencia a construir, cristalizarnos y repetirnos en esos patrones, también tenemos la posibilidad de modular las emociones y generar nuevos circuitos gracias al aprendizaje. Esto se apoya en la capacidad de plasticidad neuronal que poseen los seres humanos, cuando se desarrollan en contextos donde las necesidades básicas (incluida y por sobre todo las afectivas) están satisfechas.

 

2.5 Sistema Tónico Emocional

 

En función a las ideas desarrolladas hasta aquí y su ejercicio en la práctica profesional, hablo entonces de un sistema tónico emocional (STE) que posee una fisicalidad concreta, con capacidad de regularse y modificarse.

Dentro de la formación corporal personal el propósito específico sobre el STE es el de facilitar la amplitud en el rango de intensidades, flexibilizando los mecanismos que modulan el tono, mediante la utilización de técnicas corporales terapéuticas y expresivas.

Me parece importante en este punto aclarar, que la relación entre los patrones tónicos y los emocionales no es lineal, lo que significa que en determinados momentos pueden manifestarse cambios significativos mayores en una dimensión que en otra; tal vez en un momento del proceso las transformaciones físicas son más evidentes que la modificaciones en el plano psíquico o emocional, o al contrario, la modificación tónica va por detrás de los cambios emocionales o de contenido psicológico. Lo que resulta importante destacar, que cualquiera sea la transformación siempre es psicosomática, psiquis y fisicalidad son inherentes a cualquier proceso en el que se encuentre la persona. Estos procesos que se evidencian en los alumnos de la formación, sobre todo en aquellos que deciden repetir la experiencia más de una vez, o continuar trabajando en un espacio individual al igual que sucede en los tratamientos de terapia psicomotriz con adultos.

 

 

 

 3 La Postura

 

“Entendemos por postura una posición del cuerpo entero o

de una parte del cuerpo;postura sirve a menudo para la preparación

del acto y puede, además, ser la continuación de una serie de

 movimientos que conducen a un estado.

La postura, en ausencia de movimientos corresponde a

 una estabilidad del cuerpo en una cierta posición”.

 (Julián de Ajuriaguerra, 1982)

 

3.1 Definición

La postura, es el segundo eje de los tres centrales en este trabajo. Cuando hablo de postura me refiero al diseño que adopta el cuerpo en el espacio como producto de múltiples factores, sistemas y subsistemas que se interrelacionan continuamente y que además generan cierto estado afectivo que compone una actitud postural.

“El espacio postural y el esquema corporal (…) es un todo dinámico que puede variar con las relaciones del ser consigo mismo y con relación al otro como también respecto a los objetos” (Wallon H., 1962).

Resignificando las palabras de Wallon en este marco, vuelvo a lo fundamental que es la interrelación y la afectividad que circula en ese intercambio, sin la cual no podemos reflexionar sobre el cuerpo, la postura y las decisiones que tomamos como psicomotricistas. La postura manifiesta entonces, la relación entre el sistema tónico- emocional y las fuerzas (leyes) físicas, ambientales y anatómicas heredadas, que organizan y moldean el cuerpo.

Roxana Galand (2014) plantea que la postura está condicionada por:

 

1) La herencia de la humanidad y del linaje familiar

2) La cultura. Las creencias, los condicionamientos para poder pertenecer a la cultura en la que vivimos.

3) La acción individual, lo que se busca, se desea, se ama, se elige.

 

Es importante recordar que éstos son condicionantes y no determinantes, al igual que arriba lo mencionaba respecto de las emociones. Lo cual significa que en mayor o en menor medida la postura es un patrón permeable al cambio y a su transformación.

Ajuriaguerra, J. (1972) cuando habla sobre lo heredado dice que aquello que por un lado nos permite asemejarnos a nuestros predecesores creando fijaciones, puede ser superado por la creatividad personal, y agregaría que para ello suceda, el contexto tiene un rol fundamental.

 

 Decía Moshe Feldenkrais:

 

“La postura sólo puede ser mejorada, no corregida. Sólo el concepto de postura ideal podría ser considerado correcto, no obstante una postura ideal únicamente podría existir si tuviéramos un cerebro y un sistema nervioso ideales. El modelo ideal no existe en la realidad, podemos acercarnos a él hasta cierto punto, pero sólo acercarnos, y existen tantos modos de acercamiento como radios en un círculo”.

 

Al igual que el tono, la postura debe estar al servicio de la actividad de cada persona y en función a esa actividad o rutina personal, es que se decide cuáles son las prioridades a atender, cómo abordarlas, qué recursos y estrategias utilizar.

 

3.2 Su organización

 

Como decía Feldenkrais no existe una postura ideal pero sí podemos acercarnos a una postura funcional contemplando algunas leyes físicas que pueden colaborar en su arquitectura, al igual que habilitando una percepción puntual sobre los tejidos conectivos y del esqueleto, que busca la estabilidad general del sistema cuerpo.

Las leyes o puntos de anclaje son las formas de organizar el sistema osteo-muscular teniendo en cuenta las direcciones del peso corporal y las alineaciones de los huesos y cavidades. Apuntan al orden de las sub-estructuras, de lo micro, lo pequeño, por eso son muchas y aquí sólo mencionaré algunas: pie trípode, centro de cavidades, rombo de la pelvis y escápulas en dirección descendente y cruzada. En la formación corporal personal trabajamos sobre estas leyes y además se invita a descubrir y profundizar en la percepción puntual del cuerpo como una estructura de tensegridad[7]. Este modelo revela la posibilidad de habitar la multidirección de los tejidos conectivos para generar una distribución de las fuerzas tensionales, donde los huesos dejan de ser el sostén del cuerpo para “flotar” en la gran malla conectiva de la musculatura y la fascia. Tanto la tensegrización del cuerpo desde lo macro,  como aquella percepción y organización de lo micro a partir de las leyes y puntos de anclaje, se practican en simultáneo aun que al comienzo de la formación las actividades son diferenciadas haciendo más foco en lo micro.

  

 

 

4 El Movimiento

 

4.1 Mover es  investir

 

El movimiento es inherente a la persona, incluso en quietud hay movimiento y en tal caso no hay desplazamiento. El acontecimiento de estar vivo es movimiento, los ciclos de la respiración es la energía que mueve el movimiento haciéndose cuerpo; el movimiento nos revela hacia el afuera, incluso cuando queremos evitarlo.

Así como no podemos evadirnos de esa fuerza vital y transformadora, tampoco podemos hacerlo de los estados tónicos emocionales y de las actitudes posturales, los tres sistemas son parte de un entramado indisoluble.

El movimiento se servirá de la capacidad de variación tónica y de la organización postural tanto en la preparación para el acto, como en su ejecución y finalización. Requiere del sistema tónico postural como una plataforma constante donde hacerse presente, donde encarnarse. El ajuste tónico postural colaborará para que el movimiento sea económico y eficaz, esto significa que la energía que lo mueve sea utilizada para su objetivo, sin fugas ni compensaciones disfuncionales. Es así que el movimiento verá favorecido su recorrido, para ir hacia los propósitos que considero esenciales en el acto de mover/se: la comunicación, el aprendizaje y la expresión.

 

4.2 Dialogar

Cuando el movimiento y la energía que lo pone en circulación puede viajar de manera fluida y sin bloqueos significa que está preparada para proyectarse e intervenir en el espacio, sea comunicando, expresando o disponible para aprender. Si ocurre que el movimiento no halla un canal (una línea de fuerza, un punto de anclaje) donde poner en circulación esa energía hacia el afuera, los sistemas (por sobre todo el tónico-emocional y postural)  van a tender a cerrarse, bloqueándose el flujo de intercambio. Esta dificultad con la que se encuentra el movimiento para proyectarse en el espacio, para investirlo, tiende a manifestarse en signos corporales que a veces son más observables a nivel físico y otras más en el plano psíquico- emocional. Entre los que se manifiestan de manera más visible en la formación corporal y en los tratamientos, son: tensión excesiva, hipotonía, hipermovilidad, hipomovilidad, contracturas crónicas, alteraciones a nivel axial, torpezas, inhibiciones, desequilibrios, temor a la caída, desconfianza en sí mismo, ansiedad, distrés y dificultades para expresar la agresividad.

 

 

 

 


4.3 Entre dos territorios

 

Por último, quiero retomar el concepto del espacio del entre, espacio que sigue siendo un campo vasto a investigar profundamente. El mismo está en medio de un cuerpo y las otras materialidades, es un punto intermedio, es un territorio de autoconocimiento, de conversación, de encuentro con otros cuerpos y/o con los objetos, que proporciona una información extra a la que emite cada integrante. En términos de la Teoría General de los Sistemas, decimos, como al comienzo de este ensayo, que es la información adicional que se pone a disposición cuando dos sistemas se interrelacionan.

En el trabajo corporal, nos va a interesar generar dinámicas que favorezcan el conocimiento del espacio entre dos territorios, ensanchando la percepción y poniendo en práctica una atención diferenciada. Al ejercitar esta última y a su vez volverla más aguda sobre el acto de escuchar más que en el de emitir, se nos revela una comprensión holística acerca del propio cuerpo, de aquello con lo que dialogamos y del entre. Se abre el juego en los modos de procesar la información experiencial, se nos ofrece una oportunidad para hallar otros significados y realizar nuevas asociaciones despojadas de la mediación de las categorizaciones conocidas.

"A pesar de las matemáticas, yo y el otro somos uno, vestido de piel y palpitante de músculos, superficie y profundidad, cuerpo que cuestiona y cuerpo que responde. Somos nuestro reflejo y nuestro doble, somos dualidad y unidad, somos yo y el otro, fusión y distancia, el álter y el ego”.

 

5 Técnicas y prácticas para el abordaje global del sistema tónico postural

 

5. 1 Estados tónicos y su diferenciación

A través de los recursos que nos brindan las técnicas y prácticas somáticas, sean éstas terapéuticas y/o expresivas-artísticas, se invita a las personas con las que trabajo (alumnos, pacientes, colegas) a llevar el foco de la atención hacia el tono muscular y escuchar las posibilidades del mismo de volverse diferente en cada zona del cuerpo según la acción que se quiera realizar.

El hacer consciente la territorialidad de la corporalidad en términos de estados tónicos emocionales, amplía la capacidad de disociación de la actividad muscular, y al mismo tiempo aumenta el intercambio intra sistemas e inter sistemas. La práctica consciente e insistente sobre la diferenciación tónica, abre además el campo de juego comunicacional e incrementa la potencia que tienen de por sí los estados de equilibrio dinámico. Con esto quiero decir que cuanto más consciente sea de mi corporalidad, en este caso de mi tono, mis emociones, mi actitud postural, más funcional podrá ser mi accionar, más plástica la danza vincular y mayor la disponibilidad para desaprender lo que ya no me es efectivo y aprehender lo que estoy precisando.

La mirada como psicomotricistas requiere en este trabajo, de una presencia panorámica y focal en simultáneo, sagaz, intuitiva y clínica. Una mirada que observe con insistencia el modo de habitar de las personas, los estados emocionales a través el tono.

Entre las preguntas con las que acompaño insistentemente las actividades están, ¿dónde, cuánto y cuándo, incrementar o disminuir la actividad muscular?, ¿qué tonicidad para cada segmento corporal?

5.2 Set de técnicas, recursos y materiales

Parte de las técnicas y recursos que están dentro del set de trabajo de la formación corporal personal son: la relajación, el tacto y el contacto eutónico, el masaje, los hamacados, la vibración ósea, los estiramientos, las líneas de fuerza de la arquitectura de la postura, los apuntalamientos, la tensegridad, los patrones del desarrollo de la postura y la danza. En cuanto al tono, podemos abordarlo desde distintos puntos de partida, haciendo foco en la envoltura de la piel, sobre los huesos, articulaciones o directamente sobre la musculatura.

Los materiales que suelen estar presentes en la sala son: esferas de distintos tamaños, peso, densidad y textura. Flota flotas, almohadones, bancos de madera, bandas elásticas, bastones de madera o cañas, bolsitas de tela con semillas dentro y telas elásticas.

 

5.3 Secuenciación de las actividades

A modo de guía, sobre la cual luego plasmar lo particular de cada caso o grupo, planteo la siguiente progresión en las actividades y ejercicios dentro del trabajo corporal:

1º Aquellas actividades que buscan despertar, ampliar y profundizar la conciencia de la actividad muscular: intensidad, flexibilidad, variaciones y ajuste. Se focalizan en la piel y en la musculatura, mayormente en la estática o postural. También tienen un lugar importante las articulaciones y los huesos. Podemos decir que es una experiencia predominantemente sensoperceptiva.

2º Aquellas actividades que despiertan la conciencia sobre la arquitectura global y particular que coomponen las fuerzas implicadas en la organización de la postura. Tensegridad del cuerpo a nivel global y en lo particular: centro de gravedad corporal, puntos de anclaje de la pisada, alineación de cavidades, dirección de los huesos de la pelvis, tórax y cráneo. Permiten a mediano o largo plazo una reorganización más equilibrada y estable del cuerpo.

Recordemos que las líneas de fuerza y los puntos de anclaje, son rutas posibles por donde dirigir el peso corporal, darle dirección a un hueso y donde otorgarle al tono muscular un grado particular de intensidad. Son pistas que están a nuestro alcance para organizar el esquema postural y elaborar compensaciones funcionales. Aquí la experiencia es predominantemente propioceptiva.

3º Aquellas actividades que promueven un intercambio con el entorno, con el espacio circundante y distante, incluso a través de la producción de la imagen mental. Implican la relación con las otras personas y los objetos, y desde ya con las cualidades de éstos. Texturas, formas, colores, peso, volumen, densidad. Pueden ser propuestas lúdico expresivas que pongan en juego la potencia que permite perforar el espacio, investirlo, habitarlo, dialogar con éste.

En esta instancia se incluye todo el material anterior, es predominantemente perceptivo y representativo también, se enriquece de la acumulación progresiva de la información sensorial y propioceptiva. Aquí la anticipación, la imaginación, la memoria, la palabra, juegan un papel central si los objetivos son expresivos, comunicativos, compositivos en el caso de la danza por ejemplo.

“El espacio es para el hombre la condición real de todo lo que existe; toda realidad es espacial” dice Wallon, H. (1962), e incluyo aquí la noción de tiempo sin la cual no sería posible comprender el movimiento; espacialidad y temporalidad sólo existen juntas y mover es lo que las materializa. Reflexionar sobre el movimiento y la gestualidad necesariamente implicará su análisis y eso será material para el próximo ensayo.


 


 

Bibliografía

        Ajuriaguerra, J. Liné et l'acquis dans le développement de l'enfant. Presentado en el Centro “Alfred Binet”, 1972. En Psicomotricidad Operativa II material otorgado por Fundación Fundari. Universidad Nacional de Cuyo.

    Ajuriaguerra, J. (1982) “Ontogénesis de las posturas: yo y el otro”. Cuerpo y Comunicación En Psicomotricidad Operativa II material otorgado por la Fundación Fundari. Universidad Nacional de Cuyo.

      Berruezo, P. P. (1995). “El cuerpo, el desarrollo y la psicomotricidad”. Psicomotricidad. Revista de Estudios y Experiencias. Nro49. Vol 1, pp. 15-26

   Bertalanffy, Ludwing von (1976). Teoría General de los Sistemas: fundamentos, desarrollo, aplicaciones. México: Fondo de Cultura Económica

      Da Fonseca, V. (1998) “Manual de Observación Psicomotriz”. Ed. INDE. Barcelona

 

      Damasio, A (2005). “En busca de Spinoza”. Ed. Paidós. Barcelona

 

      Dubourdieu, M. (2008) “Psicoterapia Integrativa. PINE”. Ed. Psicolibros. Uruguay.

 

      Feldenkrais, M. (1996) “La dificultad de ver lo obvio”. Ed. Paidós. Buenos Aires

 

    Galand, R. (2014) “Naturaleza de la fuerza en el cuerpo y en la danza”. Ed. Fondo Metropolitano. Bs.As

   Hemsy de Gainza, V. (1985) “Conversaciones con Gerda Alexander”. Vida y pensamiento de la creadora de la Eutonía. Ed. Paidos. Bs.As

    Lluís Torné (2008) “Tensegridad”. Revista del Instituto de Posturología y Podoposturología. Nro1. Barcelona

   Wallon, H. (1962) “Espacio postural y espacio circundante” En Psicomotricidad Operativa II material otorgado por la Fundación Fundari. Universidad Nacional de Cuyo

 

 

Material de imagen:

Las fotografías son originales de los seminarios de la Formación Corporal Personal.

- Victoria Cozzarín. @cuerpossobrecuerpos



[1] Este seminario se realizó durante tres años como curso de posgrado en Educación Continua de la Universidad CAECE, y continúa dictándose en distintas ciudades y localidades de la Argentina, como así también fuera de este país.

[2] Que poseen dificultades en la motricidad, movilidad, en la regulación del tono y la organización de la postura, con distrés, ansiedad o malestar físico crónico, sin que correspondan necesariamente estos síntomas a una discapacidad congénita.

[3] Asisten psicomotricistas, docentes de distintos niveles educativos, fisiatras, terapistas ocupacionales, acompañantes terapéuticos, bailarines, cantantes, instrumentistas, entre otros.

[4] Referente epistemológico de esta perspectiva: Bertalanffy, Ludwing von. Teoría General de los Sistema.

[5] Concepto de IIya Prigogine.

[6] Da Fonseca, V. (1998) “Manual de Observación Psicomotriz”. Ed. INDE. Barcelona

[7]  Tensional integrity ó Tensegridad es un concepto que nació hace 50 años en el mundo de la arquitectura – escultura- y que progresivamente interesó a otras disciplinas científicas y humanistas. Se trata de un modelo explicativo sobre la estructura y su estabilidad que no sigue las leyes newtonianas y que se enmarca en la teoría de sistemas y de la complejidad.


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Revista de Psicomotricidad PuntoCom agradece públicamente a María José (Majo)Nóbile por enviarnos este texto de estudio desde Buenos Aires , Argentina.

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