martes, 8 de noviembre de 2011

PSICOMOTRICIDAD EN EL TRATAMIENTO DE LA ACIDURIA GLUTÁRICA DE TIPO 1



INTRODUCCIÓN:
Entre las situaciones a las que se enfrenta la actualidad socio - sanitaria están las catalogadas como “enfermedades raras”. El miedo al desconocimiento de cómo se producen, se desarrollan y sobretodo qué métodos, tratamientos… pueden aplicarse para su recuperación y mejora de las personas afectadas, son temas que generan cierto interés a la mayoría de los profesionales educativo – sanitario.

En este artículo vamos a abordar desde un punto de vista de aplicaciones del psicomotricista en el tratamiento de la aciduria glutárica de tipo 1. Se trata de una enfermedad metabólica hereditaria rara, cuyos síntomas son discinesia, y distonía, las cuales generan movimientos coreoatetósicos, retraso mental, vómitos, cetosis, convulsiones, estado de coma y hepatomoniemia, éstos son síntomas a nivel general. En el caso que nos concierne se trata de una niña, llamémosla María, con 3 años, fue diagnosticada a los 2 años tras varios ataques convulsivos y posteriores ingresos sin saber dar explicación médica a sus síntomas, fue derivada a diversos hospitales hasta que finalmente fue diagnosticada con dicha enfermedad. Actualmente María no asiste al colegio, toma queratina en vez de alimentos y no habla, solo emite sonidos “balbucea”.


DESARROLLO
Como es sabido el metabolismo proteínico es esencial para el correcto desarrollo muscular y orgánico, al existir en este caso una disfunción nos encontramos con una niña con un desarrollo orgánico y muscular deficiente que se ve reflejado en la baja tonicidad que presenta, la cual afecta a su equilibrio y ha provocado que al no haber seguido un estadio funcional evolutivo normal, puesto que en su caso no hubo gateo, la marcha es bastante deficiente y necesita puntos de apoyo o ayuda para desarrollarla. El esfuerzo que ha tenido que realizar prematuramente para efectuar la marcha junto con la problemática de la enfermedad, ha generado una tendencia errónea de colocar los pies que le está provocando una deformación en los mismos, siendo más patente en el pie izquierdo que el derecho. En la valoración en sala inicial que se llevó a cabo con María al inducirla a que realizarla el gateo se pudo observar como en el avance su cadera dibujaba un semicírculo con cada movimiento de desplazamiento semejante al giro de una rueda.

Aunque su nivel motor es bastante precario, a nivel cognitivo su desarrollo es normal para una niña de su edad, entiende y responde con gestos a órdenes o preguntas de sí o no perfectamente, se ríe, reconoce perfectamente a su madre y a otras personas de su entorno que se encargan de sus cuidados, a nivel del lenguaje como hemos indicado anteriormente no habla, tan sólo emite sonidos y babea constantemente, esto se debe a que los músculos de mandíbula y faciales presentan una escasa tonicidad, a nivel psicomotriz y trabajando conjuntamente con la logopeda, en sala hemos aplicado con María el método de estimulación mio funcional de Le Metayer, esté método, se utiliza con niños prematuros para estimular la zona bucal, toda la zona de la mandíbula y alrededor de las aletas de la nariz, con el fin de que el niño vaya adquiriendo un mayor tono a nivel orofacial , mejore la respiración y disminuya los períodos de apnea y bradicardia.

María también presenta problemas de lateralidad, coordinación viso – motora y espacio – temporal, que le afecta a la relación con sus iguales y con el entorno. Inicialmente la actividad comenzó por la corrección postural de los pies con unas plantillas ortopédicas que compensan el mal apoyo que realiza para equilibrarse y desarrollar la marcha. El traumatólogo recomendó que María llevase unos meses un arnés corrector para corregir la displasia de su cadera, lo cual dificulta aún más sus movimientos en sala.

TRABAJO EN SALA

Hemos establecido varios objetivos consensuados con los distintos profesionales que trabajan con María para alcanzar logros conjuntos. A nivel psicomotriz en sala trabajamos fundamentalmente partiendo siempre de las necesidades que demande María, iniciamos la sesión con un masaje infantil, el cuál se va alternando dependiendo de la zona a querer estimular, en piernas y pies realizando movimientos de barrido y vaciado, finalizando con movimiento integradores, con los cuales estimulamos el sistema linfático, circulatorio y muscular, para continuar, favorecemos la respiración colocando ambas manos en el pecho, presionando hacia los lados, siguiendo la caja torácica, una vez que la respiración se va controlando poco a poco, retomamos los movimientos de vaciado pero esta vez en brazos y manos. Cuando conseguimos mediante el masaje que María esté relajada, comienza el movimiento por sala, para ello permitimos que lleve puestos los zapatos con las plantillas y el arnés corrector.

Buscamos que se trabaje mucho el gateo por tanto, como para iniciar la marcha María necesita un apoyo, retiramos de sala los módulos que puedan desempeñar está acción y ponemos objetos en el suelo a su vista para que intente alcanzarlos gateando, si inicia el gateo por ella misma acompañamos su movimiento efectuando actividades que la inciten a gatear tras nosotros. Mientras se está llevando a cabo la actividad motora, estimulamos auditivamente a María a través de música infantil, para que su actividad neurológica recoja el mayor número de estímulos posibles.

Finalmente, se da por terminada la sesión ofreciéndole a María material de dibujo, comenzaremos con pintura de dedos y papel de folio, para ir concretando conforme la coordinación viso – motora, así como la motricidad fina y gruesa mejoren. Es conveniente que durante toda la sesión, interactuemos con ella verbalmente, diciendo el nombre de los objetos, o formulándole preguntas sencillas, tarareando las canciones… esto creará un clima favorecedor al desarrollo del lenguaje en sala.

CONCLUSIONES
La aciduria Glutárica, es una enfermedad metabólica que afecta a nivel motor ya que al producirse un incorrecto proceso metabólico en la síntesis de proteínas, dificulta el crecimiento muscular adecuado, lo que se traduce en un desarrollo motor precario con todas las dificultades que eso conlleva. El trabajo psicomotriz a nivel de sala con niños afectados con aciduria favorece su desarrollo motor, y correcta integración del esquema corporal, está indicado para ofrecer una estimulación sensorial y basal con el fin de alcanzar una capacidad sensorio – integrativa suficiente para alcanzar las demandas del ambiente.

  Autora: Tanya García Bernal

Diplomada en Magisterio por la Universidad de Jaén.
Técnica en Psicomotricidad Educativa por la Junta de Andalucía.
Master en Atención Temprana por la Universidad de Málaga y ETEAP.

Formación complementaria:
Traumatología y rehabilitación aplicada a la Psicomotricidad. Universidad de Valencia y el Colegio de Enfermería.
Educación Infantil y Psicomotricidad. Univerdad de Valencia y el Colegio de Enfermeria.



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